Estoy ansioso. Asustado. Con los días contados.

Eres mi roca firme, socorreme. Por favor.

Pienso en que me gustaría que no hubiesen tantas luces en la ciudad. Siendo honesto, siento que me distraigo demasiado. Al final, se termina deslumbrado, olvidando lo hermoso de una simple noche estrellada. El silencio de lo  estético, la oscuridad que invita a confiar, el cielo que nos lleva a soñar. Eso.

Pienso que seria una linda noche para apagar mis luces, tomar el camino antiguo y encontrarte en mi soledad; y permitirme encontrarte en el cielo estrellado, donde estas tú. Solo tú.

  • Si, podría estar más agradecido, pero ahora lo estoy, y mucho.
“No hagas por otra persona lo que no haces por Dios. Si no aprendes a rendirte, entregar y obedecer a tu Señor sufrirás las consecuencias de hacerlo para el hombre.”
Rob Torres

Si, es cierto que amo. Si, también es cierto que no lo he hecho de la mejor manera. Se que no es el tiempo, me consta, no se si soy o seré correspondido de nuevo, quien sabe, pero algo si he aprendido con todo esto, y espero nunca olvidarlo. Aprendí que debo hacer todos mis esfuerzos para amar, pero no a mi manera, a la manera de Cristo. Que mi manera no funciona, y siempre que la use seré victima de mis propios errores. Que aunque duele desprenderse de lo que se ama debo confiar en que Dios tendrá (y estoy seguro que que tiene) un plan mejor, uno que ignoro y no me toca conocer hoy. Que aun puedo hacer lo correcto, sin esperar algo a cambio. Que puedo amar, con distancia, con cuidados, sin muchas palabras, hasta en el mas profundo de los silencios. Y aunque pase nada o me toque alguien mas, honrare a mi Señor y respetare a mi futura pareja, no solo con mis dichos, sino con mis actos, mente, alma, sentimientos y todo de mi. Que amando de la manera correcta agrado a mi Salvador y redentor. Al final de todo, tengo nada que ocultar o decir, ya lo he dicho todo. Ahora me toca actuar y ser el mejor, porque así podre demostrarle a mi Dios cuanto lo amo y respeto. Haciendo esto digno de al menos poder tener a la persona correcta a mi lado, sea quien sea y amarla de la manera correcta: como Cristo amo a su iglesia.

Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios. Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable. De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo.

Efesios 5:25-28

  • ...y es que fui hecho para ti, para amarte, para tus propósitos. Fui diseñado en tu mente y corazón para servirte y ser como tú. Fui esculpido en tu mano, con cada detalle de manera intencional. Al final fui enviado, para que el mundo creyera que eres real. Que de lo menospreciado del mundo tu haces piezas maestras. Que aún hay esperanzas, que aún nos amas y salvas...
  • Es que fui hecho por ti, para ti
  • Puedo lamentar mi camino en el desierto y quejarme de Dios para terminar muriendo alli y olvidar sus promesas... O puedo vivir esperanzado con cada paso, confiando en lo que ya ha provisto y aprender de la jornada, para disfrutar con conciencia la bendicion venidera.
  • Yo quiero entrar a la tierra prometida, no porque la merezca, sino por quien la prometio. Esa es mi esperanza. : )
“Hay otra clase de amor, un amor mas elevado que es lo suficientemente fuerte como para edificar sobre el una relación para toda la vida… Es la misma clase de amor que Dios tuvo por nosotros cuando sacrificó a su Hijo unigénito para que muriera en lugar nuestro. Y no es basado en sentimientos y deseos físicos, sino en la capacidad de escoger. un compromiso que dice: «Yo procuraré tu mayor bienestar por encima del mio. Pondré mi vida por ti.»”
Leslie Ludy

…y predique y enseñe mucho sobre una vida holística, en la que Dios es todo y todo gira alrededor de Dios. Dije querer ser como Cristo, cueste lo que cueste. Dije entregarle toda mi vida, aunque me duela.

Hoy comprendo el peso que esto deja. Dios se tomo muy en serio mis palabras. Hoy puedo decir claramente como todo se me desmorona sin él. Como si el toma toda la vida y que ser como Cristo es la cosa más difícil que he podido proponerme en mi vida.

Me di cuenta que en realidad, no quería morir. Ahora que estoy un poco más muerto que la última vez que lo pedí puedo ver lo mucho que cuesta. Duele. Mucho. Para mi esperanza, a diferencia de cualquier otro proyecto que puedo emprender en mi vida, este de seguro no fallará, porque tiene la garantía de Dios. El proyecto de se como Cristo sólo falla si uno lo abandona.

Volveré a pasar por esto cuando me toque morir de nuevo y olvide como hacerlo. Dios lo sabe, pero el puso su Palabra y su fe en mi, que soy imperfecto y fallo un montón, y para culminar sello esto con la sangre de su hijo amado. No, no lo merecía, pero algo el vio en mi, y no se rendirá hasta obtenerlo. Él cree en mi, ¿quien soy yo para cuestionarle?

Hoy prosigo, retomo la mochila y continuo mi viaje.